Entender un bono en cinco minutos
Para el que escuchó «TIR» y «duración» y nunca vio de dónde salen.
Los pasos usan AO28 y AO27 como ejemplo — se eligen solos entre lo que cotiza hoy, no están escritos a mano. Cualquier otro sirve igual.
Empezá por qué es esta serie
La ficha arranca contándote qué tipo de deuda es, quién la emitió, en qué moneda paga y cuándo termina. Eso ya te dice más que cualquier número: un bono en dólares y uno que ajusta por inflación no se leen igual.
Abrir la fichaMirá el precio y la TIR juntos
Son el mismo hecho visto de dos lados. Los pagos futuros están fijos desde la emisión, así que cuando el precio sube, el rendimiento baja — y al revés. Abajo del gráfico, «Por qué cambió» te lo dice con los números de la última rueda.
Ver el movimientoMetele mano a la duración
La duración es el número más difícil de la ficha y el más útil: dice cuánto se mueve el precio si la tasa cambia. Movés la TIR, y ves el precio responder. Fijate que el precio exacto y el que predice la fórmula no dan igual: esa brecha tiene nombre y es la convexidad.
Mover la tasaMirá cuándo cobrás
Un bono es un cronograma de pagos, no una promesa vaga. Acá están las fechas y cuánto entra en cada una, sobre cien nominales. Es lo que el motor descuenta para calcular todo lo anterior.
Ver los pagosPonelo al lado de otro
Un número solo no dice nada; dos, sí. Se marca cuál es mayor y cuál menor en cada fila, nunca cuál es «mejor»: una TIR más alta viene con más plazo o más riesgo, y qué te conviene no lo sabe el sitio.
Comparar dos seriesY ahora mirá el bosque
La curva pone todas las series en un plano: plazo abajo, rendimiento a la izquierda. La forma de esa nube es lo que el mercado está diciendo sobre el futuro, y cada punto abre la ficha de su serie.
Ver la curva